viernes, 30 de noviembre de 2007

Cómo se hace un ensayo.

Un ensayo es un texto en el que se exponen las ideas de un autor. Se diferencía de la reseña crítica porque en el ensayo lo primordial no es el juicio de valor sino el análisis de las ideas. Se diferencía del resumen porque en un ensayo la síntesis no es lo más importante sino las implicaciones de un tema, el ensayo es una producción original. Se diferencía de una monografía o un artículo científico porque estos siempre dan cuenta de un proceso de investigación, lo cual implica dar cuenta de teorías, procedimientos y fuentes de una manera exhaustiva. Sin embargo, aun tomando en cuenta los alcances de los procesos de investigación científica, los temas de estudio suelen indagados, analizados, contrastados y profundizados en ensayos. Los ensayos suelen ser un recorrido más libre y ágil del pensamiento, una depuración lógica de la reflexión. Por eso el ensayo es una de las mejores formas de comunicar ideas. En esto radica su principal ventaja.

Para la realización de un ensayo lo primero es el tema. En el caso de un ensayo que tenga por propósito dar cuenta de una obra literaria el tema vendrá de la interpretación o significado que tenga la historia que el autor toma de referencia. A partir de definir el tema principal se delimita el tema a un asunto en partícular. Del asunto podremos derivar una pregunta. Todo esto sirve para definir el propósito del ensayo, que es siempre el contestar o analizar exhaustivamente una pregunta y sus posibles respuestas.

En el ensayo se ensayan respuestas. El ensayista podría analizar todas las posibles respuestas y no inclinarse por ninguna, tan solo sopesar los argumentos de cada una. Sin embargo cuando se inclina por una a esta se le llama tésis. La tésis tiene un tratamiento de hipótesis en un ensayo. Aunque existen muchas formas de proceder una de las más usuales sigue siendo la contrastación de la tésis con la antítesis. En otras palabras la comparación de dos ideas opuestas.

El método de exposición de un ensayo puede ser de muchas maneras, pero la tradición del esquema de Aristóteles sigue siendo una guía muy útil. En la introducción definiríamos el tema y el asuntoa tratar, al pregunta podría aparecer explícitamente, pero no es necesario si va implicada en el asunto. Aquí también podría incluirse las referencías y la génesis del problema, así como una justificación de por qué es importante prestar atención al asunto del ensayo.

En el desarrollo se expone y analiza lógicamente la tésis. El desarrollo podría ser anécdotico, incluir experiencias o hechos no conocidos acerca del tema. Podrían afinarse los cabos sueltos de la tésis. O iniciar con la antítesis solo para refutarla. El secreto está en que la exposición suscite cada vez más preguntas enlzadas en una secuencia o esquema que de por resultado una depuración de lo que se piensa o podría pensarse acerca del asunto. Aquí cabe desde la anécdota hasta el más riguroso análisis de los conceptos involucrados, es decir de las palabras con la que se suele evaluar la realidad.

En la conclusión se incluye un resumen del camino seguido por la reflexión y una resolución. Así también se hacen explícitos los límites del ensayo, es decir se dejan preguntas abiertas que por alguna razón no pueden ser contestadas de momento, pero que tienen alguna relevancia.